jueves, 19 de junio de 2008

“No, esto no es lo tuyo muchacho”-OSCAR GONZÁLEZ GUERRERO.


EL MAESTRO QUE REVIVIO UN SUEÑO.

Para poder contar como conocí a este señor, forzosamente tengo que referirme a Karmatron y los Transformables, pues una cosa llevo a otra.

Fue en los finales de la década de los 80’s, allá en el recién terminado siglo XX cuando un amigo de nombre David, a quien conocí en el club deportivo de la clínica 23 de IMSS, me presento a Karmatron y los Transformables.

Al principio, no estaba muy emocionado, digo tenia a Superman, Batman y Spiderman, y el famoso “Boom” del Anime ni siquiera había llegado, pero ya había visto series niponas mucho antes de llamarlas anime. Así que el primer numero de Karmatron lo compre sin mucha ilusión, pero o sorpresa, fue el primer comic que leía y leía una y otra vez. Sin darme cuenta me reía de las tonterías de Robby, quien insito no me cae bien (jaja), y entendí porque Jiva le hacia diabluras, era una dicha verlo hacer rabietas al pobre cabezón.

Después me vino otra revelación: Zacek, a diferencia de los personajes de aquel entonces, tenía una novia. No olvidemos que spiderman permanecio soltero años, Superman ni se diga. Zacek había superado la limitante de ser superhéroe pero tener un amor en su vida, sin el drama de si se lo decía o no a la afortunada.

Asura, ese villano quien fue el primer malvado inteligente en un comic nacional, no solo quería dominar al universo, no, quería moldearlo y hacer creer a sus cómplices que su manera de actuar era la correcta; no usaba control mental o chantajes para manipular, sino su capacidad de observación, lo que hacia alentar la maldad en el corazón de su aliado, dominarlo, y al final usarlo. En ese sentido, todos, absolutamente todos podíamos caer en la garras de este sujeto y lo peor, no había excusa de que controlaba o engañaba a sus leales seguidores, ellos habían caído por su propio pie.

Cuando se dejo de publicar y el mismo amigo que me presentara a Karma me pidió mis ejemplares, siendo muy feliz cuando los recibió, pues aceptémoslo, él era más fan que yo en ese entonces, continué coleccionando otras revistas.

En la primera convención de historietas, la Conque, y en las subsecuentes, el estudio K tenia presencia; yo convencido de dibujar buscaba quien me enseñara, pero mi miedo e ignorancia me hicieron jamás acercarme a ver a este grupo de gente.

Corría el año 2006, yo estaba en una escuela de dibujo por el metro Hidalgo y me frustraba el ver que mis trabajos no mejoraban, fue mi mejor amigo, quien por consejo de otra persona me convenció de ir a ver al Estudio K. Y pues ahí vamos, ese día se me permitió entrar al mundo detrás de las páginas de un comic.

Cuando llegamos y Don Oscar nos recibió, y entramos a su casa me quede admirado, se vivía, se respiraba fantasía, y se hablaba de ella con una seriedad que jamás había escuchado. El señor muy amable observo mis dibujos y dijo: “no, esto no es lo tuyo muchacho”, para que les digo lo que sentí, pero después y sin perder su expresión amable pero franca me pregunto: “¿Qué mas te gusta hacer?”

“Escribir” le respondí, sonrió y me dijo: “Entonces escribe”. Rápidamente en una hoja de papel me hizo un esbozo de cómo hacer un guión, me pidió que de la manera más breve narrara una idea, pero que no fuera una historia de superhéroes, sino de alguien común y corriente. Ocho días después regrese con una hoja de papel, nervios y la afirmación de que al señor no le iba a gustar la historia, y o sorpresa le gusto y me dijo que la desarrollara, lo demás es otra historia.

A partir de ese día las ideas no han dejado de salir, ya se mías o que el propio Don Oscar me comenta. Dejar de intentar dibujar me ha servido para acercarme a los que si tienen talento, compartir ideas y observar su trabajo, ver el tipo de historia que puede ir con ese dibujo, los alcances y limitaciones del artista, esto para aprovechar esas características y contar la trama.

Pero no crean que todo es miel sobre hojuelas, Don Oscar con su particular forma de ser me ha dado jalones de orejas y consejos que más que regaños son llamadas para no regarla.

Igual gracias a Don Oscar he podido darme una asomada a la situación de la historieta nacional, pues para comprender ese fenómeno se debe conocer el antes y el ahora, o sea las anécdotas de quien vive de este arte.

Ahora aprovecho para poder leer al Karmatron clásico, pues cada que voy a visitarlo aprovecho para ver los libros que se formaron con esa historieta, y enterarme de lo que me perdí, así mismo comenzar a coleccionar la Nueva Era, disfrutarla y analizarla y también comer chocolate.

Y para terminar, pero solo por ahora, que si alguien te dice que el dibujo no es lo tuyo, no te enojes, analízalo, autocrítica te, tal vez ese alguien tenga razón, pues lo que dijo no era con mala intención, posiblemente sea una parada en el camino. ¿Quién sabe? Tal vez ese alguien te abra una puerta que no sabias que existía y que igual te llevara a cumplir tu sueño.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

ALOOO

PUES YO OPINO K ESTAS EN MUY BUANS MANOSPARA ECRIBIR Y SI NO HUBIERA SIDO K ENTRASTE AHY NO SERIAMOS AMIGOS JEJE

SALUDOSSS

miriXD

cidd33 dijo...

GRACIAS MIRI.
Espero contar con tus opiniones en el futuro, ya que para eso inventaron los blogs

ERIKPEREZ80 dijo...

QUE BIEN MI HERMANO!!!!
NO CABE DUDA QUE TU SI ESTAS MAS MOTIVADO QUE NUNCA
ESO ME ANIMA A SEGUIR DIBUJANDO


LETS GOOOOOO!!!!

cidd33 dijo...

GRACIAS. JAJA. ESPERO SEGUIR ESCRIBIENDO EL BLOQ IGUAL DE MOTIVADO. Y PARTE ESA MOTIVACION ES POR USTEDES, MIS AMIGOS. GRACIAS

La BaNdA dijo...

Hola Carlos jejjeje como olvidar ese día si yo estaba ahí cuando te lo dijo, pero caray, que sorpresota nos diste a todos con tus guiones en especial a mi que ya soy tu fan.
Cuidate mucho chamaco.
LaBaNdA

La BaNdA dijo...

Hola Carlos, como olvidar ese día si yo estaba presente cuando te lo dijo, pero caray, que sorpresota nos diste con tus guiones, en especial a mi que ya soy tu fan.

Cuidate
LaBaNdA

cidd33 dijo...

Que padre es recordar ese dia la verdad. Mas porque siento que he crecido mucho desde entonces y lo mas padre es que es con el apoyo de mis amigos lo cual es un honor y orgullo.

¡Sigamos adelante!